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SALUDAMOS EL PROCESO ELECTORAL EN PALESTINA
132 escaños: 76 escaños para Hamas;
43 Al Fatah, 3 para el FPLP; Palestina Independiente, 2 escaños; Tercera Vía 2 escaños; Lista Alternativa 2 escaños y 4 escaños para candidatos independientes.
Participación 77% del censo electoral.
El Pueblo Palestino ha elegido a sus representantes, que sepamos son las únicas elecciones realmente democráticas que se han realizado bajo la ocupación y nos alegramos tanto del nivel de participación ciudadana como de la limpieza, transparencia y tranquilidad que se mantuvo durante todo el proceso electoral y hasta el día de las elecciones.
Una vez más se pone de manifiesto la madurez democrática del Pueblo Palestino.
Cabe destacar de estos resultados que no se ha posibilitado ni se ha barajado en ningún momento el hecho de que los más de cinco millones de palestinos del exterior, y representan dos tercios de la población no tienen derecho a voto, sobre todo, después del interés que diversos gobiernos occidentales, tuvieron en que participaran los exiliados y refugiados iraquíes. Este hecho, como ha destacado Gema Martín Muñoz, sin duda ha marcado unas elecciones cuyos resultados de otra forma, bien pudieran haber sido diferentes.
LA VICTORIA DE HAMAS
El resultado de las elecciones ha sorprendido enormemente. La presencia de Hamas estaba asegurada en el parlamento palestino, sin embargo no se esperaba su aplastante mayoría. La lectura de estos datos nos lleva a diversas conclusiones, a primera vista se debe tanto a los aciertos de Hamas como a los desaciertos de sus oponentes
A) Es sabido que Hamas prioriza el trabajo social y de base en los campos de refugiados y entre los colectivos más desfavorecidos. Hablaba de igualdad en una sociedad palestina enormemente fragmentada y con grandes desigualdades económicas. Hablaba de trasparencia cuando ya había convencido a la población palestina de su honesta gestión de fondos en los centros sociales. Mantuvo firme su discurso contra la opresión y ocupación en una sociedad palestina muy descorazonada por los acontecimientos de los últimos años, sosteniendo que no haría concesiones a Israel hasta que Israel a su vez se comprometiera igualmente a hacer concesiones. Su voto no proviene únicamente de población religiosa, dada la laicidad tradicional del pueblo palestino, sino de un amplio espectro de población que ha valorado sus logros, pero que sobre todo ha querido castigar a un gobierno ineficaz y corrupto. Sin embargo hay que dejar claro que el resultado democrático es el que es, sin que por ello tengamos que finalizar que hay votos propios y votos prestados. El Pueblo Palestino ha votado soberanamente por un cambio.
B) Por otra parte es digno de mención, no solamente la carencia de logros y la corrupción generalizada en Fatah, sino la enorme fragmentación de la izquierda palestina y la falta de un discurso esperanzador y diferente que motivara a la población hacia un cambio diferente. La población palestina ha dado la imagen de haberse sentido abandonada por muchos de sus líderes y partidos históricos.
REFLEXIONES COMPLEMENTARIAS
A) LA VICTORIA DE HAMAS deja abiertas todas las posibilidades respecto a la futura composición del gobierno, aunque es probable que cualquier coalición responda más a estrategias políticas que a la ausencia de cuadros políticos que los represente. ¿Cómo desarrollará el poder y su acción social un partido como Hamas?, ¿Cómo ejecutará su programa en el ámbito de la política exterior (en las que no tiene experiencia ni quizás la confianza de sus interlocutores)? ¿Cómo ejecutará su política social en la que sí tiene experiencia pero que no sabemos si supondrá, no sólo una atención social más dedicada, igualitaria y generalizada a la población (como tantas veces se repite) sino también la posibilidad de que este gobierno asiente de forma definitiva en Palestina unas estructuras patriarcales y de dominación de la mujer que comenzaban a cuestionarse de forma masiva?. Este último aspecto nos preocupa dado que ni siquiera al anterior gobierno laico de Fatah fue capaz de aprobar una ley de Familia progresista que defendiera los derechos de la mujer y su papel en la sociedad palestina. Las mujeres palestinas, también artífices de la lucha y victimas de la ocupación militar israelí merece un lugar y un reconocimiento que es hora ya que reciba. Nunca más, la emancipación de la mujer debe seguir subyugada a la emancipación global del Pueblo Palestino.
El marco en el que hay dos partes políticas que no se reconocen, no debe dar lugar a un marco en el que ambas partes se sientan legitimadas para utilizar de forma indiscriminada la violencia contra la población civil, sea ésta del pueblo o religión que sea. Mantenemos nuestra esperanza de la misma manera que el Pueblo Palestino la mantiene y defiende firmemente sus derechos.
C) LA POLÍTICA PALESTINA
Fatah es la gran perdedora de estas elecciones, (43 diputados de un total de 132 escaños) su derrota se debe –en nuestra opinión- a varios factores importantes que han confluido: por una parte la generalizada corrupción y el nepotismo incapaz de dar respuesta a las necesidades de un pueblo ya sobradamente castigado por la ocupación militar israelí. Con unos índices de pobreza que superaban en algunas zonas al 70%, y porcentajes de paro alarmantes, las necesidades de la población nunca han visto en la ayuda exterior un alivio y sí una forma más de derroche y corrupción. Añadiendo a esto, el hecho de que Abu Mazen se ha presentado a estas elecciones, después de un año de realizadas las presidenciales, con las manos vacías ante un electorado agotado política y socialmente. La Comunidad Internacional debe tomar nota de que un representante elegido democráticamente por el Pueblo Palestino debe responder a las demandas históricas de su pueblo y en la medida de que se pliegue a intereses ajenos será rechazado por su pueblo.
Volviendo al ámbito de la política palestina, encontramos que hay al menos 14 partidos registrados en la Oficina Electoral Central, muchos de ellos registrados desde hace décadas, y sin embargo, en estas elecciones ha primado el cambio, se han abandonado las estructuras de partido más tradicionales y han surgido nuevas alianzas a las que se han unido un importantísimo número de candidatos independientes. Esto se ha visto impulsado por el fuerte componente personalista de la política palestina que también ha sido despreciado en las urnas. Frente a la proliferación de “líderes” se ha optado por una nueva concepción basada, no en personalismos, sino en la existencia de un grupo, de una estructura que da garantías de continuidad y que estaba presente en cada una de las calles palestinas. La izquierda debe tomar nota de ello.
D) EL EXTERIOR
Israel no ha tardado en condenar los resultados de las elecciones e incluso ha pedido sanciones a la Comunidad Internacional; su primer impulso ha sido congelar los fondos palestinos que ellos gestionan. No ha hecho en ningún momento una autocrítica respecto a su responsabilidad compartida en estos resultados electorales. Tampoco ha sido capaz de escuchar a su propia población, igualmente cansada y agotada de un conflicto interminable. La nueva situación salida de las elecciones lejos de ser una continuidad podría ser, cuanto menos, una oportunidad para la reflexión. La política de Sharon, que nunca ha aceptado la más mínima idea de negociación con el pueblo palestino, que ha hecho inviable la existencia de un estado palestino, debe ser analizada como otro factor de la radicalización en las elecciones palestinas.
Los Estados Unidos y la Unión Europea no han tenido aquí una política diferenciada y han sido incapaces de presionar a Israel para que acabara con su política de colonización y ocupación. No vemos que exista mayor diferencia entre el que dicta las políticas (EE.UU) y el que asiente y con mala conciencia, se limita a mirar hacia otro lado, léase, Europa. Palestina, hoy como siempre requiere no sólo de la ayuda económica insignificante que le proporciona Europa, sino de un compromiso que vaya más allá y que culmine en el cumplimiento de las Resoluciones de Naciones Unidas y en la creación de un estado palestino soberano en las fronteras del 67, tal como se reconoce internacionalmente. No es momento de cuestionar la legitimidad de las elecciones, ni el momento de dudar respecto al mensaje que el Pueblo Palestino ha dado en las urnas, es momento de avanzar en un compromiso de paz definitivo. El panorama político ha cambiado definitivamente. Es el momento de imponer la paz imponiendo la justicia.
Las organizaciones no gubernamentales, los activistas, la gente de bien, no debe dar la espalda a Palestina en estos momentos, sino que, al contrario, nuestra responsabilidad está en mantener la vigilancia sobre un pueblo castigado por la ocupación israelí y la indiferencia internacional, manteniendo nuestras campañas y compromisos con una de las causas más justas del mundo.
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