
Editado por el Centro de Ediciones de la Diputación de Málaga, este libro se debe al esfuerzo desinteresado y solidario de mucha gente. En primer lugar se debe al esfuerzo de Luz Gómez, arabista y profesora de la Universidad de Alicante, encargada de la coordinación de la edición y de los 15 otros traductores.
Se debe a José Saramago, que tuvo a bien escribirnos el texto de introducción después de su visita a Palestina. Se debe a los 16 traductores y traductoras que se encargaron cada uno de ellos de los 16 relatos enviados por otros tantos escritores miembros de la Unión de Escritores Palestinos.
Se debe fundamentalmente al calor y entusiasmo de los Escritores Palestinos. Sus textos fueron enviados con la urgencia que una vida bajo la ocupación obligaba. Algunos, manuscritos, fueron redactados a la luz de las velas o del queroseno, bajo el sonido de las bombas y la artillería de la ocupación israelí y aún con el recuerdo muy vivo de los muertos de Jenín, Ramala, Belén, Nablús...
Nunca agradecimos bastante tanto trabajo. Los fondos de la venta del mismo van destinados a proyectos culturales de la Unión de Escritores Palestinos en los Territorios Palestinos Ocupados. Su precio es de12€ y lo puedes solicitar a través de nuestra página o en: info@alqudsmalaga.org
Textos llenos de ternura y a veces de dolor son el hilo que une y lleva cada uno de los relatos, como el siguiente, de SAMI KILANI:
“Se había aprendido de memoria el poema que debía recitar en la fiesta del colegio para el día de la madre, y se preparó mentalmente para dar una respuesta larga y correcta si la maestra volvía a preguntarle: “¿Por qué amáis a mamá?” Había decidido contarles a la maestra y a los demás niños que ella también amaba a papá y los regalos que le hacía antes de que los soldados se lo llevaran a la cárcel por amar, según le había explicado él, a la patria. Y si la maestra y los niños le preguntaban qué era la patria, repetiría la respuesta que le había dado su padre cuando le había hecho esa misma pregunta: “La patria es mamá y papá, y los niños y las niñas, y las calles y los árboles”.